martes, 5 de febrero de 2013

“MUJERES AMÁNDOSE APASIONADAMENTE”


   William H. gran realizador de cine porno sabe perfectamente que el cine lésbico apasiona al pornófilo. De modo que comienza por escoger un elenco de genuinas estrellas que se presentan y explican lo que desean y cómo lo desean, y a continuación nos muestra unos segundos de ese sexo virulento que las enciende hasta el alarido.
Cuando ha presentado a toda la legión de criaturas de deseo letal, entonces les da todo el tiempo que necesitan para que el pornógrafo enloquezca ante la pantalla. Porque de eso trata el porno, de que el buen adicto al X se deje arrastrar por el goce y pierda el control. Y si lo consigue, entonces el film es un éxito y el orgasmo está asegurado. Dentro y fuera de la pantalla.
 En la primera secuencia son Taylor & Jesse Andrews quienes explican qué les encanta en el sexo lésbico. Taylor por ejemplo dice que por el momento solamente practica combates sáficos en el porno y describe qué tipo de mujer le apasiona. Afirma que tiende a ser dominante con una mujer y que con un hombre prefiere la sumisión.
Adora los ojos de las mujeres y sus pechos… y confiesa que comenzó a acostarse en plan lésbico muy joven y que, incluso, en sus inicios, disfrutaba mucho con los tríos porque de ese modo podía gozar de las dos perspectivas. Así fueron sus inicios, con un chico y su novia. A los 18 años concretó su primera experiencia totalmente lésbica con una chica, en una fiesta, en el lavabo, y deleitándose con una muchacha sumisa.

   Y comienza el espectáculo con Jesse. Vestidas, se besan, juegan, se acarician con todo el tiempo del mundo, se tocan los pechos, besan en el cuello, descubriéndose, mirándose, preparando el terreno para el asalto. Son hermosas y sensuales y lentamente el ardor crece y las caricias y manoseos se hacen más imperativos. Las manos recorren el sexo por encima de las prendas, las caderas se mueven rítmicamente, la respiración se agita, los muslos de una y otra se frotan contra la entrepierna. Desnudan los pechos y se alimentan de los pezones erguidos. Siguen la senda de la reacción caliente de cada una y avanzan hasta echarse en la cama y entonces… comienza una lenta operación para desnudarse.
El cunnilingus en misionero, con un hambre contagioso, entre gritos de pasión, con las manos aferrando las nalgas para que el bocado sea más potente y la presión sobre la vulva y el clítoris las encienda más y más. Cambian de postura y entonces es Jesse quien se lanza sobre el sexo con Taylor completamente doblada, las rodillas junto al rostro y la mano de Jesse convertida en un remolino masturbador despiadado. Cada cambio de postura es un deleite y la cámara pecaminosa registra el modo en que los dedos masturban con furia. A una y a otra, en todas las posturas, hasta el aullido que indica el orgasmo compartido y final, una sobre la otra.
En cada secuencia estas revelaciones preparan la lucha de carne contra carne y abren el apetito del pornófilo.
Dani Daniels & Shyla Jennings acometen la segunda cópula, dura y larga y muy pasional, porque ellas han confesado que les encanta que les laman el cuello, el culo, el sexo y que lo hagan buscando el ritmo adecuado.
Dani acaba de visitar Egipto y tras una breve historia de su viaje asegura que le encanta dedicarse al sexo como actividad profesional y que es totalmente bisexual. Confiesa su timidez, aunque estar con mujeres, que son preciosas y de las que adora todo su cuerpo, con preferencia por lo pechos y el culo, le ha dado mucha confianza. Y cuando comienza la gran batalla de los dedos, las lenguas, los roces, los chupones y recorridos ensalivados por todo el cuerpo, da buenas pruebas de que aquella timidez ha dado paso a una experimentada lujuria contagiosa.

   Aiden Ashley &  Andy San Dimas adoran los culos y los pechos, la belleza física y la experimentación sexual… de modo que su secuencia ilustra estas preferencias de un modo salvaje que la cámara registra en todos sus detalles.
Finalmente son Jesse Rogers & Lily LaBeau las que indican que adoran que la mujer sepa exactamente dónde tocarse, de qué modo y que aprendan rápidamente el tempo que exige el deseo de cada una. Y su combate es una acción de ritmo creciente en el que su broche final de grandes bocados expertos, la magia de sus dedos masturbadores y el modo en que se frotan hasta el último aullido pone de manifiesto que el realizador ha sabido seleccionar a las divas más calientes y mejor dotadas del panorama del sexo de mujeres, con mujeres, para mujeres y, felizmente… ¡para hombres!


Mujeres preciosas, que adoran explorarse con dedos, bocas y todo el cuerpo, hasta el aullido final...

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